miércoles, 16 de diciembre de 2009

Tiempos Pasados

Un sueño, lejanos recuerdos,
parece que sólo eso queda de ti.
Imágenes que vienen y van,
sensaciones y emociones,
de tantos sentimientos encontrados.

Recuerdos y sueños,
que vienen a mi mente una y otra vez,
como si fueran imágenes de una película.
Recuerdos de palabras,
gestos y promesas incumplidas.

Recuerdos de un tiempo de caos,
donde la claridad del día,
parecía no asomar... todo era bruma
y en ella los pensamientos y emociones,
simplemente se distorsionan.

Todo parece como un sueño,
lejanos recuerdos.
Parece que ya nada más queda de ti,
imágenes vienen y van,
sensaciones y emociones que aún viven en mi mente.

viernes, 11 de abril de 2008

Ser Madre

Durante muchos años escuche a mi madre decir "cuando seas madre me entenderás", y jamás lo hice, hasta hoy, que tengo a mi hija.
La vida de pronto da un giro de 360° cuando tienes en tus brazos a una parte tuya, un ser que nació de tus entrañas y que por nueve meses sentiste crecer en tu vientre.
Todo cambia, desde la vida que tenias hasta la forma en como vez las cosas, tus proyectos se modifican y tus sueños cambian rotundamente.
Desde que nació mi hija veo pasar los días de una forma muy diferente, cada día comienza con alegría, con ganas de luchar por ese pequeño ser que ves como crece entre tus brazos, mis días se llenan al verla sonreír, al ver cada gesto que tiene y me lleno de energía al ver que ella depende de mi, que me necesita, al ver como se calma con un abrazo mio o con una caricia.
Desde que mi hija está a mi lado todo cambió, y me lleno de emoción al ver su carita, sentir su aroma, sus suspiros por las noches cuando duerme, al ver como ese pequeño ser logra remover todo en mi.
Mi vida se llena al contemplarla mientras duerme en mis brazos o en los de su padre y tomó otro sentido desde que ella esta a nuestro lado y no me canso de agradecerle a Dios y a la vida por su llegada.
Espero poder tener vida suficiente para caminar junto a ella, acompañarla y apoyarla en sus pasitos, verla crecer y estar en cada momento en que me necesite, espero jamás faltarle y ser siempre quien cuide sus sueños y quien esté a unos pocos metros de ella cuando decida caminar sola, pero siempre estar cerca, por si acaso me dice "Mamá, hoy te necesito"...
Mi pequeña Valentina.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Fin de año, fin de ciclo... fin de muchas cosas

Fin de año, también es un término de ciclo, período para hacer un análisis, para dejar ir situaciones o personas, para cerrar círculos, evaluar lo bueno, lo malo, errores cometidos, palabras dichas y no dichas.

Estoy en un periodo extraño, de alguna forma el fin de año simbólicamente también es un término de etapa.
He estado pensativa, no preguntándome que hice mal, sino más bien definiendo errores para no volver a cometerlos en el futuro.
No fue un buen año, eso esta claro… es decir, no fue pleno, de alguna forma tuve grandes logros, una estabilidad económica, laboral y profesional, pero en mi vida personal todo fue caos, ame, confié, pero me rompieron el corazón, no una sino que varias veces, pero de alguna forma hasta eso me sirvió, creo que toda experiencia sirve para futuro, me costo salir, pero acá estoy, no del todo entera, pero en camino de estarlo y pretendo cerrar este año dejando atrás todo aquello que hizo daño o que no sirve en mi vida.

Si bien no fue un año perfecto, también tuvo sus ventajas, creo que llegaron a mi vida unas cuantas personas muy valiosas, justo en el momento preciso… casi como si hubiesen llegado a mi puerta a golpear y decir ¡me necesitabas!!! Pues si, cada persona que llegó ha aportado lo suyo y han sido un pilar fundamental, no sólo por sus consejos varios, sino que también por su apoyo y afecto… y hasta por sus retos.
Pero, así como ellos llegaron, otros partieron, algunos se alejaron porque así lo quisieron y a otros simplemente les pedí que se fueran, porque de alguna forma ya no aportaban nada bueno a mi vida o me causaban un mal aún mayor al permanecer aquí.

Este año fue de “aprendizaje y preparación” y en todo aprendizaje hay errores, como dicen “echando a perder se aprende” y me equivoqué, sólo espero que eso me sirva de lección para mi futuro.

El 2007 significa un hito en mi vida, por razones fundamentales para mi futuro este año creo que lo recordaré por siempre, sin estar exento de problemas, logré liberarme de ciertas situaciones sumamente dolorosas y que quise alargar más de lo necesario inútilmente, por que sólo conseguí alargar el dolor inevitable de un quiebre. Por diversos motivos insistimos en permanecer más tiempo del necesario en algún lugar o en algún corazón, insistimos en continuar diciendo palabras que ya no tienen sentido, insistimos en decir lo antes no dicho…. Insistimos en tantas cosas aunque sabemos, que ya no pertenecemos ahí; bueno, al menos yo, que tengo la costumbre de ser obstinada, me la juego hasta que ya lo intenté todo, pero este año aprendí que uno debe saber también retirarse a tiempo y en silencio, sin que nadie lo noté, como el Guerrero Místico, si eso lo hubiese comprendido antes, no tendría tantas heridas cicatrizando, ni recordaría tantos momentos de dolor, los cuales pude haber evitado vivir si hubiese sabido retirarme a tiempo, pero ya está hecho… ahora sólo queda aprender de lo vivido, cerrar círculos y volver a caminar con optimismo disfrutando más del presente, olvidando el pasado y construyendo un futuro.

Nuevos proyectos están en camino, profesionalmente hay grandes posibilidades y personalmente hablando, sólo digo que cada momento lo viviré y lo disfrutaré sin hacerme mayores expectativas y sin idealizar tanto, amaré con intensidad como siempre lo he hecho, no dejaré de ser quien soy, ni mi esencia por malas experiencias, pero si creo que debo ser algo más cuidadosa, porque el riesgo de volver a caer siempre existe.
Viene en camino mi hija, si bien es cierto aún me cuesta asumirlo, ya estoy construyendo mi futuro pensando en que habrá alguien más y hasta siento que todo lo que he vivido fue mi mayor preparación para lo que ahora se viene, porque sabré superar con mayor madurez y entereza cada obstáculo, creo que es una tarea titánica, no exenta de inconvenientes, pero si antes me daba las fuerzas para salir adelante sin tener un motivo más que "yo" misma, ahora tendré aún más fuerzas para hacerlo, porque de mi dependerá una vida, que llegará a iluminar mis días.


En fin, término de ciclo, etapas superadas, otras en período de superar, personas que llegan y otras que se van… todo tiene su porqué, aunque no siempre lo comprendamos de inmediato.

martes, 30 de octubre de 2007

Vivencias del Alma se llamaba el libro

Son las 5 a.m. de mi tercera noche sin poder conciliar el sueño, que parece que se espanto un día y no quiere regresar. Me paso el día y la noche sumida en mis pensamientos, que ya a estas alturas se han convertido en una pesadilla, mis sentimientos son una mezcla de amor y odio del que quiero escapar, una y otra vez me pregunto que fue lo que nos puso en este punto, donde estar sin ti es igual de doloroso que estar a tu lado.

Los días pasan y me siento cansada, como si hubiese librado una batalla de mucho tiempo que acaba de terminar y que se llevo mis energías, mis sueños, mi amor y hasta mi esperanza, pero la pérdida que más siento es la de mi dignidad que deje irse un día en nombre de un amor por que creía que debía darlo todo en mi batalla, pero me equivoque, la dignidad es algo que jamás debes entregar, o de lo contrario corres el riesgo de perderla para siempre y volver a recuperarla es igual de difícil que dejar el pasado atrás y aprender a olvidar.

Dicen que todo pasa por alguna razón, yo aún busco esa razón con desesperación, para tratar de comprender el por qué llegue al borde de este abismo, donde no sé si saltar al vacío o aferrarme a la orilla con las pocas fuerzas que me quedan.

Desde que era una niña siempre pensaba que cuando hay amor uno debe luchar con todo para conseguirlo, me enseñaron que el amor es lo único que nos mantendrá en pie, lo que nos da las ilusiones, los sueños y las esperanzas, quizás por eso hoy no tengo ninguna de esas tres cosas, por que ya no creo en el amor, ya no creo en la fidelidad, en la honestidad, la verdad es que ya no creo en nada y eso es lo más doloroso con lo que tengo que lidiar a diario, por que continúo mi vida, pero sin una motivación más que algún día despertar y ver que todo fue un mal sueño, la única motivación que hoy tengo es un día olvidar el daño, olvidar el amor que te desgarra el alma, olvidar las palabras, olvidar los hechos… olvidar lo doloroso y hasta los momentos hermosos, por que hasta recordarlos te lleva de nuevo a la tristeza y vuelves a dejarte vencer por el miedo.

Me gustaría poder darle la orden a mi mente de sacar todo de sus base de datos, aunque eso me significara dejar una laguna mental de muchos años, pero quizás preferiría eso, a seguir viviendo de recuerdos que me hacen daño, que ya no existen y que no volverán, preferiría olvidar a seguir con este odio enamorado que siento como día a día me mata un poquito mas, es un dolor pausado que llevo como una gran carga sobre mis espaldas, tengo mi vida diaria, pero sin una motivación… y sin esperanza… la que perdí un día, cuando los sueños fueron derrumbados bruscamente por los designios de Dios que aún no dejo de cuestionar.
Por dentro estoy viviendo una lucha constante entre el pasado y el presente, donde el pasado parece que se apodero de mi vida y no me quiero dejar continuar, donde las heridas no sanan, donde los recuerdos salen a la luz en cada momento, y me duele ver como he construido mi vida sobre un pasado que me hizo feliz y también me mostró lo mas doloroso de la vida, donde ese pasado me tiene atrapada y no me quiere dejar libre para intentar recuperar la dignidad que un día perdí y que intento recuperar.
(No recuerdo cuando escribí esto, aclaro que no es mi momento actual)

sábado, 22 de septiembre de 2007

Quiero mi vida

Dicen que en la vida uno debe plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, yo hice las dos anteriores y ahora tengo en mi vientre un hijo, dicen que eso debe hacer un ser humano para sentirse pleno, aún no entiendo quien invento eso que esta muy alejado de la realidad. Me pregunto como puedo ahora recuperar mi vida, aquella que tanto me gustaba y con la cual me sentía plena, siempre pensé que tener un hijo era una bendición del cielo, muchas veces me vi llorando por aquellos niños abandonados, sentía rabia por el abandono en el cual se encontraban y sentía que cuando yo fuera madre le entregaría todo el amor a mi pequeño ser y sin embargo hoy me doy cuenta que no me siento preparada para esto y que es muy difícil asumir una nueva vida y una responsabilidad tan grande, me he llenado de temores de no ser una buena madre o de no saber enfrentar todo lo que se me viene de ahora en adelante, quizás mi percepción cambie con su llegada y cuando mire sus ojos, pero mientras estoy viviendo en una constante pesadilla de la que sueño con despertar y ver que mi vida sigue igual que antes.

Muchas veces mi instinto maternal afloraba y me daban ganas de tener algo mío, un ser que me amara a pesar de mi cara por las mañanas, pero ahora veo todo con temor por lo que debo enfrentar, me da pánico pensar en aquellas noches que pasaré sin dormir, o en las tantas veces que tendré que dejar mi vida a un lado por mi hija (o) y trato de luchar contra mis miedos día y noche pensando que todo esto pasara, pero nada pasa y con los días mis temores continúan, pienso en su futuro y hasta en el hogar que le quiero entregar, en cambiar de casa y dejar mi departamento para buscar un sito donde tenga un jardín donde jugar, una mascota que lo acompañe, sus juguetes… pero nada tiene sentido cuando ves que por amor estas dejando todo de lado y hasta la posibilidad de darle un hogar constituido, pienso en el padre de mi bebe y en como me gustaría que nuestra vida fuese como antes, donde los miedos no existan, donde el daño por el pasado no sea un tormento constante, pero a pesar de todo, también pienso en la falta que me hace.

martes, 11 de septiembre de 2007

Incluso en estos tiempos

Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

(Joaquín Sabina)

domingo, 26 de agosto de 2007

En nombre del amor

Se ha hecho un habitual durante las últimas semanas hablar de amor, nos pasamos horas con un café y un cigarrillo hablando de la vida y de los caminos que hemos escogido, ya sea de forma conciente o simplemente por que en algún momento tomamos un camino que nos condujo a ciertas circunstancias, ley de causa y efecto.
Nos hemos pasado los días conversando y tratando de comprender el por qué de las cosas, y simplemente muchas veces luego de tanto hablar vemos que la respuesta la tenemos desde hace mucho tiempo en nuestro corazón y simplemente no la hemos dejado salir de ahí, quizás por temor afrontar nuestra realidad.

He intentando dejar de cuestionarme y simplemente dejar que el tiempo me indique el camino a seguir, manteniendo la cordura y la calma de las cuales acostumbro a desapegarme con bastante frecuencia, siendo impulsiva y dejándome guiar por mi corazón que en más de una ocasión me ha llevado al borde del precipicio en nombre del amor.

Amor, esa palabra que desata locura y desenfreno, en su nombre se han librado grandes batallas, hombres y mujeres han muerto en su honor y otros simplemente se han dejado vencer por el, pero hay quienes, como yo aún buscamos encontrarlo ya sea en este plano o en uno superior donde las trancas, las desilusiones y el dolor no existan.

Hoy leía un mensaje de un conocido, que me hablaba acerca de la soledad en la cual muchos hoy en día estamos sumidos, ya sea por decisión propia o de forma circunstancial, y claramente muchos de nosotros hemos escogido ese camino, pero sin embargo también sentimos ese vacío de no tener a nuestro lado alguien que nos acompañe y camine a nuestro lado, y sentimos la constante necesidad de amar y ser amados.


Dicen que el amor es la base de toda nuestra existencia, a mi más bien me parece que además es una eterna lucha que libramos a diario, la que nos ha provocado las heridas más grandes, pero también los momentos más dichosos de nuestra pequeña existencia.