martes, 30 de octubre de 2007

Vivencias del Alma se llamaba el libro

Son las 5 a.m. de mi tercera noche sin poder conciliar el sueño, que parece que se espanto un día y no quiere regresar. Me paso el día y la noche sumida en mis pensamientos, que ya a estas alturas se han convertido en una pesadilla, mis sentimientos son una mezcla de amor y odio del que quiero escapar, una y otra vez me pregunto que fue lo que nos puso en este punto, donde estar sin ti es igual de doloroso que estar a tu lado.

Los días pasan y me siento cansada, como si hubiese librado una batalla de mucho tiempo que acaba de terminar y que se llevo mis energías, mis sueños, mi amor y hasta mi esperanza, pero la pérdida que más siento es la de mi dignidad que deje irse un día en nombre de un amor por que creía que debía darlo todo en mi batalla, pero me equivoque, la dignidad es algo que jamás debes entregar, o de lo contrario corres el riesgo de perderla para siempre y volver a recuperarla es igual de difícil que dejar el pasado atrás y aprender a olvidar.

Dicen que todo pasa por alguna razón, yo aún busco esa razón con desesperación, para tratar de comprender el por qué llegue al borde de este abismo, donde no sé si saltar al vacío o aferrarme a la orilla con las pocas fuerzas que me quedan.

Desde que era una niña siempre pensaba que cuando hay amor uno debe luchar con todo para conseguirlo, me enseñaron que el amor es lo único que nos mantendrá en pie, lo que nos da las ilusiones, los sueños y las esperanzas, quizás por eso hoy no tengo ninguna de esas tres cosas, por que ya no creo en el amor, ya no creo en la fidelidad, en la honestidad, la verdad es que ya no creo en nada y eso es lo más doloroso con lo que tengo que lidiar a diario, por que continúo mi vida, pero sin una motivación más que algún día despertar y ver que todo fue un mal sueño, la única motivación que hoy tengo es un día olvidar el daño, olvidar el amor que te desgarra el alma, olvidar las palabras, olvidar los hechos… olvidar lo doloroso y hasta los momentos hermosos, por que hasta recordarlos te lleva de nuevo a la tristeza y vuelves a dejarte vencer por el miedo.

Me gustaría poder darle la orden a mi mente de sacar todo de sus base de datos, aunque eso me significara dejar una laguna mental de muchos años, pero quizás preferiría eso, a seguir viviendo de recuerdos que me hacen daño, que ya no existen y que no volverán, preferiría olvidar a seguir con este odio enamorado que siento como día a día me mata un poquito mas, es un dolor pausado que llevo como una gran carga sobre mis espaldas, tengo mi vida diaria, pero sin una motivación… y sin esperanza… la que perdí un día, cuando los sueños fueron derrumbados bruscamente por los designios de Dios que aún no dejo de cuestionar.
Por dentro estoy viviendo una lucha constante entre el pasado y el presente, donde el pasado parece que se apodero de mi vida y no me quiero dejar continuar, donde las heridas no sanan, donde los recuerdos salen a la luz en cada momento, y me duele ver como he construido mi vida sobre un pasado que me hizo feliz y también me mostró lo mas doloroso de la vida, donde ese pasado me tiene atrapada y no me quiere dejar libre para intentar recuperar la dignidad que un día perdí y que intento recuperar.
(No recuerdo cuando escribí esto, aclaro que no es mi momento actual)