jueves, 6 de mayo de 2010

Principe salido de un cuento

Eran las 20 hrs. de un viernes después del trabajo, fue hace ya 13 años cuando llegó a buscarme. Me esperaba en su auto, aún recuerdo que yo llevaba un diminuto vestido celeste que llegaba arriba de la rodilla, él siempre muy desordenadao y alborotado, subí al auto y me abrazó con fuerza... comenzó a andar por varias calles de Santiago, hasta que de pronto se detuvo bruscamente en pleno Américo Vespucio, puso un cassette en la radio, se bajó y me dejó ahí, sin siquiera yo alcanzar a pronunciar palabra, al principio me asusté, pero comenzó a sonar la música y escuché aquella canción que tanto nos gustaba de Sandra Mianovich "puerto pollenza".. miré hacia atrás y lo vi corriendo entre los autos hasta que se perdió... intenté relajarme mientrás los autos tocaban sus bocinas reclamando por estar ahí, en medio de la calle.. y pensaba en que locura estaba tramando para lograr conquistarme, fueron instantes mágicos, habían pasado cerca de 3 minutos cuando la canción ya terminaba y él regresó, abrió la puerta del auto donde estaba yo, se arrodilló y me entregó una rosa roja, al verlo, mis ojos contuvieron las lágrimas de aquel mágico instante en que sólo lo abracé con fuerza y di gracias por aquel momento de cuentos de hadas.