martes, 19 de enero de 2010

Lo que el viento se llevó

Hace tiempo que no recordaba, el pasado había quedado atrás, pero esta tarde el viento sopló fuerte y sentí su presencia acariciándome el rostro, casi como llamándome desde algún lugar lejano en el horizonte.
Pensé en esa persona y sentí su olor, su mirada y casi pude ver sus ojos transparentes, aquellos que tanto amaba… recordé por un instante de absoluta calma momentos mágicos, llenos de sueños como aquella noche en un bar de estilo rústico dónde forjamos ideales.

En aquella época todo parecía perfecto y sentía como mi corazón latía de emoción al planear un futuro que juramos algún día sería realidad, pero así como hoy, el viento sopló esa noche y se llevó las palabras para perderlas en el olvido.

Amaba su forma de ser, amaba su lealtad y su libertad de espíritu, pero sentía temor que esa misma libertad lo hiciera querer arrancar algún día, cuando la magia hubiese pasado y cuando las palabras se las llevara el viento para darle cabida al actuar, y así fue, como esos temores un día se convirtieron en realidad y los sueños sólo eso fueron.

El viento hoy me recordó que existió un tiempo en el cual mis sueños no tenían limitaciones, mas aquellas que nosotros mismos creamos un día, cuando la magia se esfumó y se perdió en el mismo horizonte que hoy observo.

El pasado sólo eso es, del futuro nada se, sólo tengo un presente y recuerdos que aún inundan mi corazón como cuando recorro aquellos lugares de antaño para sentir de nuevo esa brisa que se convierte en viento y que me hace recordar aquellos momentos llenos de sueños donde existía una cabaña, una chimenea y una montaña a nuestros pies… el mismo lugar donde hoy habita el olvido...