domingo, 25 de marzo de 2007

Un año

Como es arriba, es abajo... No sé bien por que hoy he estado recordando eso, quizás a modo de análisis a mi aletargado día... (En fin, no entiendo por que recordé eso).
Hace unas semanas que no escribia y a pesar de tener cambios significativos en mi vida, nada aún me había motivado a contarlos. De hecho no sé bien si al finalizar este escrito lo haga, simplemente esta vez decidí dejar que mis pensamientos fluyan con cierta naturalidad.
Hoy pensaba que desde hace un año hasta hoy todo a cambiado, mi vida dió un giro de 360º , cielos!! no me había dado cuenta que ya a pasado un año desde que todo cambió. El 2006 ciertamente no fue un buen año, más bien creo que fue un período de saneamiento interno, de vivencias fuertes, de experiencias, de crecimiento y más aún fue un año en el cual debía cerrar círculos. En su momento no entendía bien por qué estaba pasando todo eso, cuestionadome a cada momento esas vivencias, no obstante hoy puedo ver que no sería lo que hoy soy, sin haber pasado por ese período tan difícil, pero que hoy veo como una bendición que me sirvió en gran medida para forgar mi futuro.
Hace un año atrás, estaba sentada en esta misma silla, en este mismo escritorio, pero en otra casa, recuerdo que eran cerca de las 2 am y estaba sumida en mis escritos, añorando con ser quien debía ser, quien realmente era, pero que, por circunstancias de la vida, olvidé ser. En cambio hoy, a pesar de estar nuevamente sentada aquí, soy quién siempre debí ser, soy yo, auténtica y sintiendome libre de alma, cuerpo y espíritu.
Como todo camino, he tenido algunas caídas, unas más dolorosas que otras... pero sin embargo, hoy cada experiencia la veo como un modo de crecer y de renacer aún más fuerte.
Elegí un camino incierto, el mismo que durante mucho tiempo evité por temor a lo que encontraría en el, pero creo que no pude haber tomado una mejor elección que esta y provoca que al mirarme al espejo me sienta feliz de ser quien soy, del camino que trazé en un papel en algún minuto de mi existencia y que hoy veo como cada uno de mis objetivos han sido cumplidos.
Desafiando el aleaje sin timón ni timonel,
por mis sueños va lijero de equipaje
sobre un cascarón de nuez mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes de un pasado bucanero
de un velero al abordaje...