sábado, 25 de noviembre de 2006

En Busqueda de tu alma..

En búsqueda de mi alma me encuentro hoy, sólo estoy yo y la inmensidad del mar que tengo a mis pies, no existe nadie más que pueda interrumpir este momento tan sagrado y sublime. El cielo esta cubierto por algunas nubes, pero allá, en el horizonte, se ven los rayos de sol que muestran lo bello que puede llegar a ser este mundo tan trastornado. Pero yo estoy acá, viviendo este espectáculo, siento la brisa del mar como moja mi rostro y veo como rompen las olas a unos pocos metros de mi entre las rocas, es justo en ese instante que comienzo a pensar en lo que pudo haber sido de mi vida, y comienzo a revivir aquellos sueños que tuve desde niña y que de pronto olvide para conformarme con lo que ahora soy, recuerdo con tristeza lo que un día fui, lo que quise ser, por que sin darme cuenta a mis 26 años me encuentro sumergida en la soledad de mi casa, manteniendo un hogar que a penas se sostiene en unas pocas bases que amenazan por derrumbarse y aquellos días llenos de gloria de antaño ya pasaron y puede que no regresen nunca de aquel abismo sin fondo donde un día cayeron.

Curiosa es la vida que de pronto te pone tantas trabas para salir adelante y se encarga de hacerte tropezar con todo lo que detestas, con todo lo que nunca has querido para tu vida, pero Dios a veces obra de maneras tan extrañas a la vista humana, que nos pasamos la vida tratando de comprender sus designios, pues siempre luchamos por mantenernos a flote sin que nada ni nadie nos pueda socorrer y sólo unos pocos se mantienen a tu lado para tenderte una mano cuando lo necesitas.
Lastima saber que algún día tuve el mundo a mis pies y que hoy solo soy un estropajo sucio y descolorido que recuerda con nostalgia sus días de gloria…y que se mantiene solo con la esperanza que aquella mujer pronto volverá..


Extracto... (En Busqueda de tú alma..)

jueves, 23 de noviembre de 2006

Nada es para siempre

Después de tanto autoanálisis comprendes que hay vivencias que sólo debes dejar que pasen, sin guardar resistencia u oposición. Comprendes y asumes que toda acción tiene su consecuencia y que sin importar cuanto hagas o como lo hagas, siempre la vida te llevará a pasar por eso.

Cuando te sumes en el dolor ves con desesperación como tus sueños y anhelos se van derrumbando, es así que cada día te vas autoflagelando e hiriendo con interrogantes que jamás tendrán respuesta y comienzas a culparte y ese simple acto logra destruir aún más las pocas fuerzas que te mantienen en pie.

De pronto un día recuerdas a quien tanto amas, y rememoras aquellos momentos que no dejó que te abandonaras, enseñandote que siempre debes seguir luchando...