jueves, 23 de noviembre de 2006

Nada es para siempre

Después de tanto autoanálisis comprendes que hay vivencias que sólo debes dejar que pasen, sin guardar resistencia u oposición. Comprendes y asumes que toda acción tiene su consecuencia y que sin importar cuanto hagas o como lo hagas, siempre la vida te llevará a pasar por eso.

Cuando te sumes en el dolor ves con desesperación como tus sueños y anhelos se van derrumbando, es así que cada día te vas autoflagelando e hiriendo con interrogantes que jamás tendrán respuesta y comienzas a culparte y ese simple acto logra destruir aún más las pocas fuerzas que te mantienen en pie.

De pronto un día recuerdas a quien tanto amas, y rememoras aquellos momentos que no dejó que te abandonaras, enseñandote que siempre debes seguir luchando...