Hoy tenía pensado subir otro escrito, pero el día me hizo recordar a alguien que llevo en mi corazón con alegría y con tristeza, sentimientos tan encontrados que aún no logro definir bien en mi corazón.
Pensé en contar una pequeña historia, para simplificar mi relato, pero prefiero optar por dejar que mi corazón hablé el día de hoy, quizás como una forma de hablarle a él, mi padre.
Desde que tengo memoria mi padre fue siempre un hombre muy autoritario, “muy milico” para sus cosas, recuerdo muchas veces que recibí unos cuantos retos y un par de golpes de su parte, él siempre tuvo la imagen de que a los hijos había que criarlos con mano dura para corregir sus errores, sin importarle las huellas que con esa actitud comenzaría a dejar en sus hijos.
Los mayores recuerdos que tengo de él son de cuando era una niña, a pesar de su forma autoritaria de criarnos tuve momentos muy bellos con él, yo siempre fui su “Pequeña Carlita” o Carla Francesca como él me decía, me puso así por que me decía que era un nombre con personalidad y determinación, bien a lo Italiana, como siempre quiso que yo fuera.
Mi padre a pesar de sus golpes siempre fue mi ídolo máximo, todo lo que él hacia lo encontraba maravilloso y me asombraba su inteligencia y capacidad para salir bien parado de cualquier situación, él siempre caía bien en todos lados y volvía locas a todas las mujeres que se le acercaban, todos lo quería mucho. Recuerdo que los domingos por la mañana me acostaba con él y nos poníamos a ver televisión y las carreras de la formula uno, creo que de ahí que tengo el espíritu algo tuerca. Él siempre fue muy divertido, le gustaba jugarle bromas a mis amigos o compañeros de colegio, pero en casa no siempre fue así, por que siempre intentó con determinación que yo fuera la mejor en todo.
Viví mi niñez bien, a pesar de muchas cosas, pero tuve un cambio brusco cuando él ya no estuvo en nuestro hogar por la separación con mi mamá, desde ese día él pasó a ser un padre ausente, los primeros años estuvo un poco más, pero desde los 17 años él ya no estuvo, a veces pasaban meses en los que no me llamaba y yo no sabia nada de él, pero cuando hablábamos nunca dejé de decirle “Papá Te Amo”. Otras veces le daba la locura y me llamaba a cada rato, creo que cuando se sentía solo recordaba a su Carlita, pero a pesar de todo él siempre fue mi padre adorado… mi viejito guerrillero como le decía.
Mi padre murió el 13 de noviembre del 2006, han pasado un par de meses, tengo 27 años y no pude cumplir con uno de sus sueños, verme casada y con hijos, pero más que eso él quería saber que estaría con alguien que realmente me amara y respetara, a veces pienso que él quería alguien que fuera su polo opuesto para mi. Pero hoy al leer el único recuerdo que tengo de él, una carta que me escribió cuando yo tenía 15 años, me di cuenta que he logrado ser mucho de lo que siempre soñó en mi:
“… hoy en la noche de mi cumpleaños, estoy pensando en tu futuro, que Dios quiera sea el mejor. Si vas a iniciar algo, lo que sea, hazlo con dedicación y empuje y pensando que estaré detrás de ti para apoyarte y cuidarte, por que estoy seguro que mi cariño por ti me dará la fuerza necesaria para hacerlo…
..si fui mal genio, o bruto quizás fue para corregir, pensando tal vez en el futuro que yo quería para ti, o sea, lo mejor, por que mi hija tiene que ser lo más grande que exista, por que es mi Carlita..
Pensé en contar una pequeña historia, para simplificar mi relato, pero prefiero optar por dejar que mi corazón hablé el día de hoy, quizás como una forma de hablarle a él, mi padre.
Desde que tengo memoria mi padre fue siempre un hombre muy autoritario, “muy milico” para sus cosas, recuerdo muchas veces que recibí unos cuantos retos y un par de golpes de su parte, él siempre tuvo la imagen de que a los hijos había que criarlos con mano dura para corregir sus errores, sin importarle las huellas que con esa actitud comenzaría a dejar en sus hijos.
Los mayores recuerdos que tengo de él son de cuando era una niña, a pesar de su forma autoritaria de criarnos tuve momentos muy bellos con él, yo siempre fui su “Pequeña Carlita” o Carla Francesca como él me decía, me puso así por que me decía que era un nombre con personalidad y determinación, bien a lo Italiana, como siempre quiso que yo fuera.
Mi padre a pesar de sus golpes siempre fue mi ídolo máximo, todo lo que él hacia lo encontraba maravilloso y me asombraba su inteligencia y capacidad para salir bien parado de cualquier situación, él siempre caía bien en todos lados y volvía locas a todas las mujeres que se le acercaban, todos lo quería mucho. Recuerdo que los domingos por la mañana me acostaba con él y nos poníamos a ver televisión y las carreras de la formula uno, creo que de ahí que tengo el espíritu algo tuerca. Él siempre fue muy divertido, le gustaba jugarle bromas a mis amigos o compañeros de colegio, pero en casa no siempre fue así, por que siempre intentó con determinación que yo fuera la mejor en todo.
Viví mi niñez bien, a pesar de muchas cosas, pero tuve un cambio brusco cuando él ya no estuvo en nuestro hogar por la separación con mi mamá, desde ese día él pasó a ser un padre ausente, los primeros años estuvo un poco más, pero desde los 17 años él ya no estuvo, a veces pasaban meses en los que no me llamaba y yo no sabia nada de él, pero cuando hablábamos nunca dejé de decirle “Papá Te Amo”. Otras veces le daba la locura y me llamaba a cada rato, creo que cuando se sentía solo recordaba a su Carlita, pero a pesar de todo él siempre fue mi padre adorado… mi viejito guerrillero como le decía.
Mi padre murió el 13 de noviembre del 2006, han pasado un par de meses, tengo 27 años y no pude cumplir con uno de sus sueños, verme casada y con hijos, pero más que eso él quería saber que estaría con alguien que realmente me amara y respetara, a veces pienso que él quería alguien que fuera su polo opuesto para mi. Pero hoy al leer el único recuerdo que tengo de él, una carta que me escribió cuando yo tenía 15 años, me di cuenta que he logrado ser mucho de lo que siempre soñó en mi:
“… hoy en la noche de mi cumpleaños, estoy pensando en tu futuro, que Dios quiera sea el mejor. Si vas a iniciar algo, lo que sea, hazlo con dedicación y empuje y pensando que estaré detrás de ti para apoyarte y cuidarte, por que estoy seguro que mi cariño por ti me dará la fuerza necesaria para hacerlo…
..si fui mal genio, o bruto quizás fue para corregir, pensando tal vez en el futuro que yo quería para ti, o sea, lo mejor, por que mi hija tiene que ser lo más grande que exista, por que es mi Carlita..
No sabes, ni te puedes imaginar cuanto te quiero
Besos, Papá..
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Cuando enfermó fue tan repentino que no lo vi despierto, no sé si escucho lo que le dije, me gustaría saberlo… pero yo creo que si lo hizo, por que apretó mi mano con fuerza, ese día le pedí a Dios que no permitiera que sufriera, y a él mi viejo adorado solo le dije que lo amaba con todo mi corazón y lucharía día a día por ser lo que siempre quiso que fuera. Solo lamento que mis hermanos no hayan tenido la misma oportunidad que yo tuve y lamento que no todo haya sido paz luego de su muerte...
"Gracias papá, no fuiste el padre perfecto, ni yo la hija ideal… pero siempre te amé como lo más sagrado de mi vida y lo seguiré haciendo por siempre, podrán pasar los años pero siempre estarás en mi corazón y en mis recuerdos y sólo te pido que sigas caminando a mi lado, tú legado se mantendrá, aunque sea la única que lo llevé de generación en generación".
Gracias Manterola…. Gracias por haber sido mi padre.

